5 himnos que sus autores se arrepienten de haber publicado

80

Pese a haberse convertido en canciones conocidas por todos, sus autores preferirían que se hubieran quedado en el olvido

¿Alguna vez has grabado algo de lo que no te sientes orgulloso? Probablemente sí. Ya sea esa vergonzosa foto del cumpleaños pasado o un vídeo en el que te tropiezas, todos tenemos cosas de las que nos arrepentimos. ¿Pero qué pasa cuando te arrepientes de una canción y encima esta define tu carrera? Si la sensación de sacar una canción mala ya es horrible, el hecho de que odies una canción buena por lo que significa para vos es aún peor. Estos son cinco casos de artistas que acabaron arrepintiéndose de haber sacado una canción:

Oasis – “Wonderwall”

No cabe duda de que este himno del britpop se convirtió en una de las canciones más escuchadas de todos los tiempos. Para los hermanos Gallagher, el infierno que supone esta canción es casi igual que para el resto de los mortales. Ambos acabaron hartos de tener que escucharla allá donde iban y de que todo el mundo se la pidiera. ¿La siguen tocando por separado? Por supuesto. ¿Les gusta escucharla fuera de sus respectivos trabajos?.

Para reflejar esto, nos limitaremos a recordar unas declaraciones de Liam Gallagher para MTV en 2008: “¡No puedo soportar la jodida canción! Cada vez que tengo que cantarla, me entran ganas de vomitar”.

Nirvana – “Smells Like Teen Spirit”

Kurt Cobain era un tipo muy peculiar y fiel a sí mismo. Nunca buscó la fama y, una vez que la alcanzó, hizo estragos en su bienestar, su salud mental y su forma de ser. Siendo como era, al de Seattle no le hizo ninguna gracia que el hit single “Smells Like Teen Spirit” se convirtiera en una canción tan escuchada. Tanto sonaba el tema, que Cobain acabó odiándola, tal y como explicó en declaraciones para la revista Rolling Stone en 1993: “Es casi una vergüenza tener que tocarla. Todo el mundo se ha concentrado en ella demasiado. La razón por la que la gente la disfruta es porque la han visto en la MTV un millón de veces. La han forzado en sus cerebros”.

¿Tiene Nirvana canciones mejores? Posiblemente, pero, a fin de cuentas, un hit lo es por una razón.

The Pretenders – “Brass in Pocket”

Uno de los singles más conocidos de Pretenders es el mítico “Brass in Pocket”, un tema que es tan brillante como, seamos sinceros, cercano al sonido pop. Esto nunca le hizo gracia a Chrissie Hynde, que, a la hora de sacar la canción, dijo que solo sería un single “sobre su cadáver”. El resto de la banda y el productor Chris Thomas no la mataron, pero tampoco le hicieron caso y decidieron publicar el tema, que se convirtió en un número 1 de las listas en 1980.

La cantante no tolera la canción y recuerda haber pasado muy malos rato cada vez que, paseando, la escuchaba salir de la radio de alguna casa o local.

The Beatles – “Let It Be”

El mítico tema de The Beatles es solo uno de los muchos que representaban las constantes disputas entre Paul McCartney y John Lennon. Al segundo de los dos no le quedó otra que grabar el himno compuesto por su compañero, pero siempre lo odió y nunca terminó de aceptarlo como un tema de The Beatles.

No fueron pocas las veces en las que Lennon, que normalmente aparentaba paz y tranquilidad, se encendía hablando del tema, diciendo que “no tenía nada que ver con The Beatles” y que “no sabía en que estaba pensando McCartney a la hora de componerla”. No cabe duda de que ambos siempre serán recordados como dos de los mejores músicos de todo el siglo XX, pero, en este caso, parece que la historia demostró que Lennon se equivocaba y que “Let It Be”, tanto la canción como el disco que la contenía, era una obra maestra.

Kiss – “I Was Made For Loving You”

En este caso, solo es Gene Simmons el que odia esta canción. ¿Te imaginas la tortura que tiene que ser tocarla cada noche? Al parecer, la canción le gustaba hasta que cayó en manos de uno de los más brillantes productores y compositores de todos los tiempos, Desmond Child. Cuando le dijo que tenía que tararear la melodía, Simmons lo interpretó como que tenía que “cantar como su abuela” y no se lo tomó a bien. Aparentemente, la bronca le duró bastante tiempo, llegando a criticar al productor en varias entrevistas públicas y pidiéndole disculpas forzadamente.

Tal y como declaró hace apenas un par de años, Simmons no soporta la canción hasta el día de hoy: “Al día de hoy, hay estadios llenos de gente saltando de arriba y abajo -como un evento bíblico, se vuelven locos- con tatuajes y pendientes puestos. Ellos saltan y saltan mientras yo estoy en plan ‘do, do, do, do, do, do… mátenme’. Todavía, todavía hoy, odio esta canción”.

Rockfm